Cuatro en raya

En esta ocasión, por fortuna, se unió un cuarto elemento inesperado a la alineación planeada. No había previsto que el pico del Veleta estuviese en la ecuación. Así que fuimos cuatro: La Luna, el Veleta, la Ermita de los Tres Juanes y un servidor.

Ermita de los Tres Juanes con Luna y Veleta